Cuando como solo
sin leer
(algo extraño)
no me cuido
No tomo la copa del tallo
ni me limpio las comisuras
de los labios urbanamente
No evito apoyar los codos
en la mesa
ni cierro la boca al masticar
Cuando como solo
puedo agarrar la comida
beber sin limpiarme la boca
brutalmente
y eructar
Y eso me gusta
porque me recuerda
de donde vengo
de otro lugar
No es ni mi ciudad
ni mi país
ni mi continente
Vengo de donde venimos todos
de las cavernas
y del fuego milagroso
en eso pienso
Cuando engullo la comida
brutalmente
porque como solo.
La Menor Idea, en libro!
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Dicen que el mundo blog ya no funciona. Que ahora es Facebook (aunque
tampoco funciona ya) o Instagram. Entonces poca gente circula por los
blogs. No m...
Hace 5 años
Comer sin protocolo ni etiqueta. Comer por instinto, con atávica rudeza.
ResponderEliminarHomo sapiens que se refugia de la cultura. Buenos modales
A mí me pasa lo mismo cuando hago el amor.
ResponderEliminarSaludos Marcelo.
Comer generalmente es un acto social, de ahí la represión de todos esos instintos trogloditas. Quizá, quienes preferimos no comer a comer solos deberíamos experimentar ese placer de retornar a lo más primitivo de nuestro ser.
ResponderEliminarVa un abrazo desinhibido.
Dejé un comentario antes y se diluyo :(
ResponderEliminarTe decía que detesto las buenas costumbres, por eso cuando estamos solos somos lo verdadero, auténticos, terribles y bellos (no se anteponen estos dos adjetivos)
Excelsos versos, verdaderos.
Te abrazo
M.
Pd. Fui a ver Mujeres Terribles cuando salí no sabía dondes estaba, iba embriagada.
Bonito poema. La intimidad libera instintos encorsetados. Algunos nos sentimos muy cómodos tomando la copa del tallo, ayudando al vino a oxigenarse, cerrando la boca para disfrutar intensamente el bocado…gustos finalmente que no reniegan del fuego milagroso de las cavernas, aunque tampoco lo condenan. Simplemente son distintos.
ResponderEliminarCuando como sola.
ResponderEliminarMe siento sobre la mesada helada del mármol.
Con la mirada perdida en un árbol del patio.
Y a tal punto me escapo de ese instante
que me olvido de estar comiendo.
Creo que la satisfacción que me da esa evasión
es sublime y cavernaria.
Ese fuego maravilloso nos quema a todos, pero nos esmeramos en apagarlo con una cascada de civilidad... todos los días.
Besos, Poeta Imperfecto.
SIL
FE DE ERRATAS:
ResponderEliminarINSEN-
civilidad...
:)
huele a fuego y silex tu poema...me encanta!
ResponderEliminarMuy bueno, siempre es necesario recordar de donde venimos, para quitarnos las caretas, para saber que lo ancestral nos llena las venas y late en nuestro corazón.
ResponderEliminarPrimera vez que paso por acá.
Saludos
Interesante poema. Me gustó!
ResponderEliminarEsto es colosal, esto que somos así, y está en cada célula que nos hace cavernarios, seres de fuego y barro, bestias, salvajes, atroces, imperfectos, feroces, huérfanos arreados en la manada, humanos primitivos arrojados al mundo en 3D.
ResponderEliminarAbrazo grande